Jorge Hoffmann
Noticias

25-07-2012 | 

La noche de las sombras

A 36 años de la Noche del Apagón, vÍctimas y familiares de desaparecidos reviven aquella semana en Ledesma. La vida después de ser presos clandestinos, la complicidad de la Iglesia, y por qué la Justicia investiga a Pedro Blaquier.
Al caer aquella noche del 20 de julio de 1976 sobre el ingenio Ledesma, ninguna de las 15 mil personas que lo habitaban suponían lo que estaba por venir. La fortaleza de piedra y cemento forjada en medio de la yunga jujeña se preparaba para descansar como cualquier otro día, sin suponer que desde esa noche y durante una semana las fuerzas de seguridad de la dictadura ejecutarían uno de sus operativos. Para ello provocaron cortes de luz en todo el territorio, lo que facilitaría el ingreso a las casas de los pobladores marcados con premeditación, y secuestrando a un total de 400 personas entre estudiantes, militantes políticos y sociales, gremialistas o, simplemente, sospechosos de tener vinculaciones con actividades guerrilleras.

Los testigos de aquellas noches hoy recuerdan que en un principio todos pensaron que se trataba de un hecho sin importancia, hasta que el silencio escudriñado por la oscuridad, dio paso a los gritos desesperados y el carraspear de los vehículos impensados. El terror de los hombres y mujeres tragados por la tiniebla, como en una leyenda popular, pero hecha carne. Desde ese julio del ’76, Ledesma es también sus muertos, desaparecidos en las inolvidables noches en que la impunidad lo inundó todo, como una plaga, librando sobre ella la perversidad de quienes se alzaban con el poder en la zona. En esa tarea las fuerzas de seguridad del proceso no actuaban solas, ésa es la hipótesis que a 36 años investiga la justicia, en un entramado que reúne las responsabilidades de la sociedad civil y la empresa que le dio el nombre a esa ciudad, y que se solidificó durante los años más duros de la última dictadura.

En ese camino está la Justicia que, por primera vez, ha imputado en la causa por la desaparición de ciudadanos jujeños a Pedro Blaquier, presidente de Ledesma S.A., por los atropellos cometidos en "La noche del apagón".

"A la Justicia le faltaba investigar esta pata empresarial, los responsables económicos de lo que fue el terrorismo de Estado han permanecido impunes por décadas, amparados en su poder. Falta que gente como Blaquier explique si fue cómplice; él debe ser la punta del ovillo", afirma Milagro Sala dirigente de la agrupación Túpac Amaru, cuya movilización masiva en las calles de Jujuy ayudó al reimpulso de las causas. Por su parte, Pablo Pelazzo, abogado de la querella, explica que "para comprender lo ocurrido hay que analizar la economía jujeña y sus dos polos de desarrollo económico: el azúcar, representado por el ingenio Ledesma, y la minería. Es decir, dos de las causas más importantes de Jujuy vinculadas con crímenes de lesa humanidad son la Mina El Aguilar, con la represión y el ataque a los dirigentes mineros y el ingenio Ledesma, la represión de los obreros organizados y a los estudiantes que apoyaban a los obreros. Ahora que la justicia ha decidido investigar, no hay forma de analizar los hechos de la dictadura de Jujuy sin investigar a Ledesma".

Leé la nota completa en el sitio de 7 Días - Ledesma: la noche de las sombras
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