Jorge Hoffmann
Noticias

25-01-2012 | 

Cabezas: 15 años de impunidad

Se cumple un nuevo aniversario del crimen del fotógrafo. Los asesinos fueron condenados a cadena perpetua, pero el Tribunal de Casación bonaerense redujo las sentencias y permitió a los acusados estén disfrutando de su libertad.
José Luis Cabezas, conocía la adrenalina que implicaba su labor como reportero gráfico y nunca vaciló en presionar el disparador de su cámara. Sin embargo, la madrugada del 25 de enero de 1997, mientras recorría las rutas de Pinamar acompañado de sus secuestradores, seguramente, el fotógrafo comenzó a vislumbrar su trágico final.

Ya transcurrieron 15 años de aquel verano donde Cabezas, periodista de la revista Noticias, se encontraba cubriendo la temporada en las exclusivas playas de Pinamar, donde solían pasar sus vacaciones políticos, empresarios y distintas personalidades de importancia de la Argentina. Y donde él sería asesinado.

La noche en la que fue secuestrado, salía de la fiesta de cumpleaños del empresario telepostal Oscar Andreani. Fue cruelmente torturado, esposado y llevado a una cava ubicada en un descampado de General Madariaga. Ahí, lo ejecutaron con dos disparos en la cabeza y luego quemaron el Ford Fiesta, con su cuerpo adentro, con lo cual esperaban borrar las evidencias.

Desde un primer momento, las características del crimen llevaron a pensar en la existencia de un macabro mensaje mafioso. Se materializó así uno de los peores atentado contra la libertad de expresión desde la vuelta de democracia.


Anti-investigación
Apenas habían transcurrido tres semanas del asesinato cuando detuvieron a una banda de cinco delincuentes, en cuyo poder se encontró el supuesto arma homicida.

Sin realizar pericias, los funcionarios menemistas, Alberto Kohan y Carlos Corach, anunciaron la pronta resolución del crimen. Esta banda, integrada por "Pepita La Pistolera" fue conocida como “los Pepitos”. El dato falso había llegado a través de un informante anónimo, Carlos Redruello, que finalmente terminó implicado como partícipe del homicidio. Nada fue casual.

La investigación siguió su curso. Un mes y medio después detuvieron a un policía de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Prellezo, y a cuatro ladrones que fueron conocidos como "los horneros", por ser oriundos de la localidad de Los Hornos. Ellos eran Horacio Braga, Sergio Gustavo González, José Luis Auge y Miguel Retana. Este último se había "quebrado" y confesó a un empresario su participación en el crimen. Según cuenta la leyenda fue el entonces Gobernador, Eduardo Duhalde quien, curiosamente, convenció al joven para que declarara en la causa, luego de que la confesión llegara a sus oídos.

En rigor, sus tres compañeros también dieron a conocer su participación en el asesinato del fotógrafo, pero siempre sostuvieron que fue Prellezo quien ejecutó los dos tiros contra Cabezas.

Poco tiempo después también eran detenidos otros dos policías de la zona, Sergio Cammarata y Aníbal Luna, quienes habrían hecho el trabajo de inteligencia previo al asesinato.

Asimismo, se descubrió la participación de la policía Silvia Belawsky, esposa de Prellezo, quien se reveló. Había pedido los antecedentes de Cabezas en noviembre de 1996, apenas un mes y medio antes del crimen.

Con la aparición de nuevas pistas se generaron dos causes a investigar. La que iba tras la policía provincial y la que apuntaba a uno de los empresarios más misteriosos del país, Alfredo Yabrán.

La condena
En febrero de 2000, Gregorio Ríos, jefe de la custodia de Yabrán, fue condenado como principal responsable de ordenar el crimen. También fueron sentenciados a cadena perpetua Horacio Braga, Gustavo González, Héctor Retana y José Luis Auge, de la banda “los horneros”, y los ex policías Gustavo Prellezo (beneficiado con prisión domiciliaria), Aníbal Luna y Sergio Cammarata.

En la segunda parte del juicio, llevado a cabo en diciembre de 2002 fue condenado a perpetua el ex comisario de Pinamar Alberto Gómez, acusado de "liberar la zona" donde se cometió el secuestro y asesinato. Pero una posterior apelación al Tribunal de Casación bonaerense redujo las sentencias y permitió a los acusados ir obteniendo la libertad gracias al "dos por uno" o volver a sus casas para cumplir arresto domiciliario.

Hoy, en un nuevo aniversario del homicidio que puso en evidencia la trama corrupta y homicida del poder político encarnizada en la Argentina menemista, Cabezas es un ícono del avasallamiento contra la libertad. Y mientras los asesinos no estén donde deberían estar, la sociedad continuará a la espera de la foto de la justicia vociferando el inexorable deseo: ¡No se olviden de Cabezas!


fuente: Infonews
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