06-10-2015 |
Argentina cuenta con dos nuevos eventos biotecnológicos para el Agro
La Presidenta anunció que la Argentina cuenta con dos productos biotecnológicos para la producción de Soja, que será resistente a la sequía y de papa, resistente al virus PVY, que serán fundamentales para la economía de los productores.

Cristina Fernández de Kirchner anunció durante la cadena nacional en Tecnópolis del día de ayer, que Argentina cuenta con dos eventos biotecnológicos nacionales, sumándose a un pequeño grupo de otros cinco países que los tienen, obtenidos como consecuencia de las políticas de innovación tecnológica impulsadas por el Estado en materia de ciencia, desarrollo y tecnología.
Explicó la Jefa del Estado que se trata de dos productos que serán fundamentales para la economía de los productores en diversos sectores del territorio nacional y permitirá un fuerte desembarco en mercados internacionales: soja resistente a sequía y papa resistente a virus PVY.
La novedad tecnológica se realizó en el marco del acto por el Día del Camino y del Trabajador Vial, donde la Presidenta estuvo acompañada también por Daniel Scioli, funcionarios, investigadores y científicos de todo el país.
Cristina Kirchner señaló durante su discurso que "con la aprobación de la soja resistente a la sequía, la primera en el mundo, y también con la aprobación del evento tecnológico de la papa resistente al PVY ingresamos al selecto grupo de Estados Unidos, Cuba, Indonesia, China y Brasil, como el sexto país que produce estos eventos para ayudar a la agricultura".
Las proyecciones indican que de aquí al 2050, la producción alimentaria tendrá que incrementarse en un 70% para abastecer la creciente demanda y necesidad de alimentos en el mundo (se estiman 9.200 millones de habitantes en ese año). Pero, al mismo tiempo, también se incrementará la demanda de otros agroproductos para la producción de fibra y energía.
Si bien los cultivos genéticamente modificados se utilizan en todos los países que son productores importantes de alimentos y abastecedores del mundo, en su gran mayoría son casos de importación de tecnología extranjera. Esta era la situación hasta hoy en Argentina, donde más del 90 por ciento de la soja, el maíz y el algodón que se produce deriva de cinco empresas biotecnológicas trasnacionales.
Durante la última década, el Gobierno trabajó en pos del desarrollo de la Ciencia y Tecnología en general. Para el caso de la biotecnología agrícola en particular, a partir de la creación del MAGyP en 2010 se impulsaron políticas activas para fortalecer la regulación de los productos biotecnológicos y democratizar el acceso de todos los productores al conjunto de las diversas biotecnológicas agrícolas.
Explicó la Jefa del Estado que se trata de dos productos que serán fundamentales para la economía de los productores en diversos sectores del territorio nacional y permitirá un fuerte desembarco en mercados internacionales: soja resistente a sequía y papa resistente a virus PVY.
La novedad tecnológica se realizó en el marco del acto por el Día del Camino y del Trabajador Vial, donde la Presidenta estuvo acompañada también por Daniel Scioli, funcionarios, investigadores y científicos de todo el país.
Cristina Kirchner señaló durante su discurso que "con la aprobación de la soja resistente a la sequía, la primera en el mundo, y también con la aprobación del evento tecnológico de la papa resistente al PVY ingresamos al selecto grupo de Estados Unidos, Cuba, Indonesia, China y Brasil, como el sexto país que produce estos eventos para ayudar a la agricultura".
Las proyecciones indican que de aquí al 2050, la producción alimentaria tendrá que incrementarse en un 70% para abastecer la creciente demanda y necesidad de alimentos en el mundo (se estiman 9.200 millones de habitantes en ese año). Pero, al mismo tiempo, también se incrementará la demanda de otros agroproductos para la producción de fibra y energía.
Si bien los cultivos genéticamente modificados se utilizan en todos los países que son productores importantes de alimentos y abastecedores del mundo, en su gran mayoría son casos de importación de tecnología extranjera. Esta era la situación hasta hoy en Argentina, donde más del 90 por ciento de la soja, el maíz y el algodón que se produce deriva de cinco empresas biotecnológicas trasnacionales.
Durante la última década, el Gobierno trabajó en pos del desarrollo de la Ciencia y Tecnología en general. Para el caso de la biotecnología agrícola en particular, a partir de la creación del MAGyP en 2010 se impulsaron políticas activas para fortalecer la regulación de los productos biotecnológicos y democratizar el acceso de todos los productores al conjunto de las diversas biotecnológicas agrícolas.

