13-02-2015 |
Entre el texto y la sangre
Carta Abierta advierte sobre el uso político de la muerte del fiscal. El grupo de intelectuales analizó el contexto actual y alertó sobre la confusión que se alienta desde algunos sectores opositores.

En una asamblea extraordinaria que se adelantó por el "caso Nisman", el espacio Carta Abierta aprobó ayer en la Biblioteca Nacional su epístola 18, titulada "Entre el texto y la sangre". El documento, más que cualquiera de los restantes que emitió el grupo de intelectuales, estuvo centrado en la coyuntura: hizo hincapié en la "inusitada denuncia" del fiscal especial de la causa AMIA, Alberto Nisman, contra la presidenta Cristina Kirchner, y se refirió a la muerte del funcionario judicial; celebró la disolución de la ex SIDE y la creación de una nueva Agencia Federal de Inteligencia; y salió al cruce de los intentos por responsabilizar al gobierno nacional de la actual situación a la vez que alertó sobre la confusión que se pretende generar desde algunos sectores.
"Es un repaso de todo lo que está involucrado en la muerte de Nisman pero siguiendo de una manera rigurosa cómo se fue montando una escena donde se acusa al gobierno. La carta analiza cómo se ejerce el procedimiento mediante el cual una muerte, que hay que investigarla con rigor, termina siendo una bandera política contra el gobierno nacional, el que más actitud tuvo para investigar el atentado a la AMIA y a la embajada de Israel", explicó a este diario el director de la Biblioteca Nacional y referente del espacio, Horacio González.
González señaló que ese procedimiento "es novedoso. Sería fácil llamarlo golpista o de derecha pero tratamos de moderarlo en virtud de hacer una análisis que siguiera más de cerca los procedimientos nuevos de los medios y los modos que reiteran la estructura última de los servicios de información". La carta, añadió, "es una voz escrita de un modo cuidadoso porque denuncia la facilidad con la que un puñado de personas con apoyo mediático piensan que es fácil debilitar o resquebrajar un gobierno que sigue con ideas y proyectos".
Para otra de las figuras de Carta Abierta, el escritor y docente universitario Eduardo Jozami, el documento –de 8 páginas– "de algún modo se hace cargo de esta situación dramática que estamos viviendo, del impacto que generó en la sociedad la denuncia y la muerte del fiscal y de la confusión que se produce deliberadamente sobre el tema". "Es un texto en el que se recrea el clima político vigente", aseguró el director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.
En el nuevo documento, los intelectuales mostraron su congoja por el fallecimiento de Nisman pero plantearon que la denuncia que presentó contra la primera mandataria "carece de sustento real". También, resumió el filósofo Ricardo Forster, "se habla del papel de los aparatos de inteligencia, a nivel local y mundial; de lo judicial; del duelo". "Se reivindica la idea de República sobre todos aquellos que siempre la esgrimen pero en realidad nunca la defienden sino que la utilizan en función de sus propios intereses", subrayó. Incluso "se hace una reflexión alrededor de lo que es el vínculo entre un fiscal y la República", destacó el también secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional.
La carta se escribió antes del llamado a marchar que realizó un grupo de fiscales en homenaje a Nisman. "Pero es como si se hubiera hecho una reflexión anticipada sobre el tema –dijo Forster–: hay quienes desde su lugar de fiscales lejos de expresar una vocación republicana expresan una puesta en cuestión; el ideal republicano es una democracia y no una defensa corporativa." Para el filósofo, no hay dudas: la marcha es "una jugada política" de los fiscales.
Como es habitual, la lectura de la epístola se realizó en el salón de actos de la Biblioteca Nacional a las 11 y su aprobación se extendió por horas debido a los intercambios que se produjeron entre los participantes. Además de los mentados González, Jozami y Forster, estuvieron presentes otros referentes del espacio como el economista Guillermo Wierzba y el docente universitario y periodista Jorge Bernetti, entre otros.
Curiosamente, el debate central no estuvo ligado a la interpretación de los contenidos de la carta sino al estilo de redacción. En diálogo con Tiempo, Forster indicó: "La carta intenta, como todas las cartas abiertas, abordar la situación sin apresuramientos, siguiendo la tradición del lenguaje que tiene el Espacio." Pero algunos de los asambleístas sostuvieron que hacía falta un texto más sintético, más claro. "Fue una discusión fuerte. La forma y el contenido están profundamente vinculados, la forma es una ideología y es muy importante para nosotros. Es una manera de ver la realidad. Lejos del bombardeo mediático, simplificado, Carta Abierta se expresa de otra manera", afirmó el filósofo. «
"Es un repaso de todo lo que está involucrado en la muerte de Nisman pero siguiendo de una manera rigurosa cómo se fue montando una escena donde se acusa al gobierno. La carta analiza cómo se ejerce el procedimiento mediante el cual una muerte, que hay que investigarla con rigor, termina siendo una bandera política contra el gobierno nacional, el que más actitud tuvo para investigar el atentado a la AMIA y a la embajada de Israel", explicó a este diario el director de la Biblioteca Nacional y referente del espacio, Horacio González.
González señaló que ese procedimiento "es novedoso. Sería fácil llamarlo golpista o de derecha pero tratamos de moderarlo en virtud de hacer una análisis que siguiera más de cerca los procedimientos nuevos de los medios y los modos que reiteran la estructura última de los servicios de información". La carta, añadió, "es una voz escrita de un modo cuidadoso porque denuncia la facilidad con la que un puñado de personas con apoyo mediático piensan que es fácil debilitar o resquebrajar un gobierno que sigue con ideas y proyectos".
Para otra de las figuras de Carta Abierta, el escritor y docente universitario Eduardo Jozami, el documento –de 8 páginas– "de algún modo se hace cargo de esta situación dramática que estamos viviendo, del impacto que generó en la sociedad la denuncia y la muerte del fiscal y de la confusión que se produce deliberadamente sobre el tema". "Es un texto en el que se recrea el clima político vigente", aseguró el director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.
En el nuevo documento, los intelectuales mostraron su congoja por el fallecimiento de Nisman pero plantearon que la denuncia que presentó contra la primera mandataria "carece de sustento real". También, resumió el filósofo Ricardo Forster, "se habla del papel de los aparatos de inteligencia, a nivel local y mundial; de lo judicial; del duelo". "Se reivindica la idea de República sobre todos aquellos que siempre la esgrimen pero en realidad nunca la defienden sino que la utilizan en función de sus propios intereses", subrayó. Incluso "se hace una reflexión alrededor de lo que es el vínculo entre un fiscal y la República", destacó el también secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional.
La carta se escribió antes del llamado a marchar que realizó un grupo de fiscales en homenaje a Nisman. "Pero es como si se hubiera hecho una reflexión anticipada sobre el tema –dijo Forster–: hay quienes desde su lugar de fiscales lejos de expresar una vocación republicana expresan una puesta en cuestión; el ideal republicano es una democracia y no una defensa corporativa." Para el filósofo, no hay dudas: la marcha es "una jugada política" de los fiscales.
Como es habitual, la lectura de la epístola se realizó en el salón de actos de la Biblioteca Nacional a las 11 y su aprobación se extendió por horas debido a los intercambios que se produjeron entre los participantes. Además de los mentados González, Jozami y Forster, estuvieron presentes otros referentes del espacio como el economista Guillermo Wierzba y el docente universitario y periodista Jorge Bernetti, entre otros.
Curiosamente, el debate central no estuvo ligado a la interpretación de los contenidos de la carta sino al estilo de redacción. En diálogo con Tiempo, Forster indicó: "La carta intenta, como todas las cartas abiertas, abordar la situación sin apresuramientos, siguiendo la tradición del lenguaje que tiene el Espacio." Pero algunos de los asambleístas sostuvieron que hacía falta un texto más sintético, más claro. "Fue una discusión fuerte. La forma y el contenido están profundamente vinculados, la forma es una ideología y es muy importante para nosotros. Es una manera de ver la realidad. Lejos del bombardeo mediático, simplificado, Carta Abierta se expresa de otra manera", afirmó el filósofo. «

