23-12-2013 |
Sobre la inflación en nuestro país
Los conglomerados mediáticos instalaron la idea de que la inflación es uno de los problemas centrales de la economía argentina. Esas usinas asimilan el proceso inflacionario a un perverso “impuesto a los pobres”. Ese concepto está firmemente instalado en el sentido común ciudadano. La falta de credibilidad del indicador de precios oficial contribuye a esa estrategia mediática. Lo cierto es que la inflación es un fenómeno que, si bien requiere tratamiento, está muy lejos de ser el problema central de la economía argentina. Por Diego Rubinzal

La misma se transforma en una seria dificultad cuando se cumple alguna de las siguientes condiciones:
1) Obstaculiza el crecimiento y/o
2) Carcome el poder adquisitivo de los salarios, jubilaciones, etc.
Analicemos esos puntos con mayor detalle
1) La inflación y el crecimiento
El siguiente cuadro comprueba que las décadas de menor crecimiento de la economía argentina fueron cuando: 1) la inflación superó los tres dígitos anuales y 2) cuando no hubo inflación (convertibilidad). Por el contrario, las etapas de mayor crecimiento económico argentino fue cuando existía una inflación que rondaba entre el 15 y el 30 por ciento anual. Lo mismo ocurrió durante los períodos de elevado crecimiento económico en otras economías periféricas como fue el caso brasileño o coreano.
2) La inflación y el poder adquisitivo
La comparación de la evolución del poder adquisitivo de los ingresos (salarios, jubilaciones, asignaciones) en relación a los precios presenta algunas dificultades debido a la poca confiabilidad del IPC. Para sortear ese inconveniente utilizaremos la medición de precios del instituto estadístico oficial de la Provincia de Santa Fe gobernada por el socialismo opositor.
La comparación de la evolución de los precios (por un lado) y de los ingresos (por el otro), marcan a las claras de que no existe una significativa erosión del poder adquisitivo. Por el contrario, la mayoría de las veces el porcentaje de incremento de los ingresos es superior al aumento del IPC. Quedaría ver qué pasa con los ingresos de los trabajadores no registrados. Ese fenómeno es más difícil de analizar debido a las propias características de este universo. Sin perjuicio de eso, existen diversos estudios que demuestran la existencia de una fuerte correlación entre los aumentos otorgados a los trabajadores “en negro” y el incremento del salario mínimo. Veamos que ocurrió en ese terreno durante los últimos años:
Año Inflación IPEC Salario Mínimo
2008 22,50% 25,00%
2009 14,30% 16,66%
2010 25,60% 24,28%
2011 21,00% 32,18%
2012 17,7 16,08%
2013 14 % (proyectado) 23,59%
Nuevamente se verifica que el aumento del salario mínimo supera (en la mayoría de los casos) a la evolución del IPC.
1) Obstaculiza el crecimiento y/o
2) Carcome el poder adquisitivo de los salarios, jubilaciones, etc.
Analicemos esos puntos con mayor detalle
1) La inflación y el crecimiento
El siguiente cuadro comprueba que las décadas de menor crecimiento de la economía argentina fueron cuando: 1) la inflación superó los tres dígitos anuales y 2) cuando no hubo inflación (convertibilidad). Por el contrario, las etapas de mayor crecimiento económico argentino fue cuando existía una inflación que rondaba entre el 15 y el 30 por ciento anual. Lo mismo ocurrió durante los períodos de elevado crecimiento económico en otras economías periféricas como fue el caso brasileño o coreano.
2) La inflación y el poder adquisitivo
La comparación de la evolución del poder adquisitivo de los ingresos (salarios, jubilaciones, asignaciones) en relación a los precios presenta algunas dificultades debido a la poca confiabilidad del IPC. Para sortear ese inconveniente utilizaremos la medición de precios del instituto estadístico oficial de la Provincia de Santa Fe gobernada por el socialismo opositor.
La comparación de la evolución de los precios (por un lado) y de los ingresos (por el otro), marcan a las claras de que no existe una significativa erosión del poder adquisitivo. Por el contrario, la mayoría de las veces el porcentaje de incremento de los ingresos es superior al aumento del IPC. Quedaría ver qué pasa con los ingresos de los trabajadores no registrados. Ese fenómeno es más difícil de analizar debido a las propias características de este universo. Sin perjuicio de eso, existen diversos estudios que demuestran la existencia de una fuerte correlación entre los aumentos otorgados a los trabajadores “en negro” y el incremento del salario mínimo. Veamos que ocurrió en ese terreno durante los últimos años:
Año Inflación IPEC Salario Mínimo
2008 22,50% 25,00%
2009 14,30% 16,66%
2010 25,60% 24,28%
2011 21,00% 32,18%
2012 17,7 16,08%
2013 14 % (proyectado) 23,59%
Nuevamente se verifica que el aumento del salario mínimo supera (en la mayoría de los casos) a la evolución del IPC.

