02-09-2013 |
La Casa Blanca espió a la presidenta Dilma Rousseff
Las revelaciones del "topo" de la CIA Edward Snowden sobre el programa de espionaje norteamericano complica nuevamente a Barack Obama al conocerse nuevos casos. Duras críticas del gobierno de Brasil.

El periodista estadounidense Glenn Greenwald, que escribe para el diario británico The Guardian desde Río de Janeiro, dijo que un documento fechado en junio de 2012 muestra que la agencia de espionaje leía los mensajes del hoy presidente mexicano Enrique Peña Nieto. En ese momento faltaba aún un mes para las elecciones presidenciales de México.
El documento en que Greenwald basó su informe incluye comunicaciones de Peña Nieto en que indicaba a quién le gustaría nombrar a su gabinete, entre otra información. No está claro si esas actividades de espionaje continúan.
Además, el periodista denunció que fueron interceptados llamados telefónicos, e-mails y mensajes de celular de Rousseff y de un número indefinidos de asesores del gobierno brasileño. Sin embargo, no se precisó el contenido de la información a la que se tuvo acceso.
"Queda muy claro en estos documentos que ellos ya habían realizado este espionaje", dijo Greenwald al programa Fantástico de Rede Globo, "porque no están discutiendo esto como una cosa que están planeando, están festejando el éxito del espionaje".
En la primera reacción ante la revelación, Brasil dijo que pediría explicaciones a Estados Unidos por la aparente violación de su soberanía.
El ministro de Justicia de Brasil, Eduardo Cardozo, declaró al diario O Globo que "si los hechos que indica el informe se confirman, se considerarían algo muy grave y sería una clara violación de la soberanía brasileña".
"Esto está completamente fuera de la norma de confianza que se espera de una alianza estratégica como la que tienen Estados Unidos y Brasil", agregó.
"Ante estos hechos vamos a exigir explicaciones al Gobierno estadounidense. Itamaratí [la cancillería brasileña] convocará al embajador de Estados Unidos para que dé explicaciones", añadió.
El documento en que Greenwald basó su informe incluye comunicaciones de Peña Nieto en que indicaba a quién le gustaría nombrar a su gabinete, entre otra información. No está claro si esas actividades de espionaje continúan.
Además, el periodista denunció que fueron interceptados llamados telefónicos, e-mails y mensajes de celular de Rousseff y de un número indefinidos de asesores del gobierno brasileño. Sin embargo, no se precisó el contenido de la información a la que se tuvo acceso.
"Queda muy claro en estos documentos que ellos ya habían realizado este espionaje", dijo Greenwald al programa Fantástico de Rede Globo, "porque no están discutiendo esto como una cosa que están planeando, están festejando el éxito del espionaje".
En la primera reacción ante la revelación, Brasil dijo que pediría explicaciones a Estados Unidos por la aparente violación de su soberanía.
El ministro de Justicia de Brasil, Eduardo Cardozo, declaró al diario O Globo que "si los hechos que indica el informe se confirman, se considerarían algo muy grave y sería una clara violación de la soberanía brasileña".
"Esto está completamente fuera de la norma de confianza que se espera de una alianza estratégica como la que tienen Estados Unidos y Brasil", agregó.
"Ante estos hechos vamos a exigir explicaciones al Gobierno estadounidense. Itamaratí [la cancillería brasileña] convocará al embajador de Estados Unidos para que dé explicaciones", añadió.

